¿Pamplona ciudad cultural europea? -renuncia anticipada para el 2031.
Pamplona se mira en el espejo de sus salas y museos vacíos de espectadores. Mientras algunos venden basura como arte, bendecida por comisarios de frases huecas, la ciudad renuncia a ser Capital Cultural. En 2016 ni siquiera pasó el primer corte, para el 2031 ni se atrevió a presentarse. Los razonamientos fueron claros: falta de consenso, falta de estrategia, falta de inversión. Como en las ferias de vanidades, se exhiben fotos enormes sin alma, y aquí se exhibe la ausencia de proyecto, la incapacidad de sostener memoria viva y la censura a ciertos artistas. El resultado: un circo de vulgaridad, donde la cultura se convierte en mercancía, y la ciudad en espectadora pasiva de su propia exclusión. Pamplona y Navarra, ¿qué tiene que ver la cultura si siempre le suman el apartado festejos, como si la memoria se construyera con "confeti" y el consenso con charangas y pasacalles? La cultura no es sumar actos: es sostener raíces, cuidar la disidencia y abrirse al futuro. Pamplona, European Cul