De mis escritos...
Un ser vivo camina por un mundo sombrío.
Navega en soledad, sin rumbo aparente.
Las distorsiones de hombres y mujeres lo observan,
con indiferencia,
porque él ha cruzado sus límites.
Sigue su camino sin mirar atrás,
sin preocuparse por lo que ya considera perdido.
Aunque se aleja con la mente,
no logra comprender qué busca,
pero sabe con certeza lo que no desea encontrar.
Muchas vidas giran en el círculo sin fin
de la involución mental.
Él busca lo que necesita
en los lugares y momentos
donde su conciencia le permite ver y oír
desde el otro lado
del mundo real.
Aprende nuevas formas de conocer
los conceptos reales y tangibles.
Desde el otro lado,
va y viene.
Cuando el músico se retira,
su música queda flotando
en ese otro lado de la vida.
Y en tu mente,
permanece el poder de volver a escucharla
en tu propio silencio.
Si puedes oír el sonido en el silencio,
verás los colores más intensos
cuando cierres los ojos
o apagues la luz.
En el mundo del otro lado,
lo comprenderíais.
La capacidad de crear sueños con la imaginación,
de comunicarlos y hacerlos realidad,
la dejasteis perdida en el otro lado.
Esbozos de lo que fuisteis
se diluyen,
esperando que recordéis
que cuando os hicisteis “mayores”,
los abandonasteis.
Si vinieras a este mundo por un instante,
quizá desearías quedarte.
Pero para conocerlo,
debes quitarte
tus múltiples máscaras cotidianas.
Mientras sigas siendo “otro”,
solo tendrás la vaga idea
de que existimos
en alguno
de tus sueños.


