Y es que en cuanto te sales de lo que venden: los masificados sanfermines- estas fuera. Y esto es lo censurado.

Mientras a los turistas les venden unos corralillos, el recorrido del encierro y que coman pintxos, la ciudad se queda atrapada en su decorado turístico "condicionado", como si Pamplona no tuviera nada más que ofrecer que la postal sanferminera repetida hasta la saciedad.

Y, sin embargo, en muchas partes del mundo ya quisieran tener un Goya.

Un Goya como el que podéis visitar con toda la tranquilidad del mundo en el Museo de Navarra.

Sí, ese que está en paralelo al lugar donde llevan a todos los turistas:

ellos ven un corral…

vosotros tenéis a Goya.

Ahí está la paradoja cultural:

lo extraordinario está a unos metros de lo folclórico,

pero la ciudad prefiere enseñar la "chapa" antes que al genio.

El Marqués de San Adrián no es solo un cuadro:

es una obra maestra que ha viajado más que la propia cultura oficial que lo custodia.

Mientras aquí ofrecen la misma ruta de siempre,

fuera la obra "escondida" la consideran una pieza imprescindible.

Os dejo las veces que el Marqués de San Adrian de Goya ha salido al mundo, pues este retrato ha sido prestado para exposiciones nacionales e internacionales de primer nivel:

National Gallery, Londres (2015–2016) — Goya: The Portraits

Museo Nacional del Prado, Madrid (2008) — Goya en tiempos de guerra

Museo de Zaragoza (1996) — Realidad e imagen. Goya 1746–1828

Museo de Bellas Artes de Bilbao (2018) — Goya, retratos de vascos y navarros

Mientras aquí se enseña un corral,

fuera se exhibe un Goya.

PD: El pensar sigue siendo peligroso, sin polémicas, sin discusiones...que todo siga igual.

Malos tiempos para la Cultura y las Artes, buenos tiempos para el "pan y circo"